El alojamiento, ubicado en el primer piso de una villa unifamiliar, es un ejemplo del auténtico estilo sardo, cuidado en cada detalle. Los tejidos y las cortinas que decoran los espacios son el resultado del arte de las tejedoras locales, mientras que las cerámicas provienen de los talentosos artesanos de la región, creando una atmósfera cálida y acogedora.
El apartamento cuenta con tres habitaciones dobles, todas equipadas con smart TV por satélite y baño privado, tanto interno como externo. Los huéspedes tienen acceso a una amplia terraza común, un lugar perfecto para relajarse, leer, escuchar música o simplemente disfrutar del sonido de las olas y los colores del mar.
La cocina, situada en el piso elevado, se abre a una amplia terraza panorámica que ofrece una vista impresionante. Este espacio único permite vivir momentos inolvidables, como contemplar el amanecer reflejado en el mar o disfrutar de un aperitivo al atardecer, sumergidos en una atmósfera de paz y tranquilidad.