Entre los campos exuberantes y las playas venecianas, esta instalación recibe a parejas y familias en alojamientos de 2 a 5 camas, diseñados para quienes buscan unas vacaciones sencillas, auténticas y relajantes. Los apartamentos, equipados con cocina, aire acondicionado, calefacción y todos los servicios esenciales, son ideales para disfrutar de momentos de tranquilidad entre la naturaleza y el mar. Las mascotas son bienvenidas bajo petición, para que no se renuncie a la compañía de los amigos de cuatro patas.
La estancia se enriquece gracias a la piscina y la posibilidad de vivir experiencias relacionadas con la vida agrícola: recoger huevos, cortar heno, cuidar del huerto y saborear sus productos frescos. El huerto está a disposición de los huéspedes, quienes pueden cocinar con ingredientes frescos y recibir consejos de Paola y Elena para preparar platos auténticos como parrilladas de verduras o postres de fruta. Cada día puede ser una oportunidad para redescubrir el placer de las pequeñas cosas, colaborando en la granja o simplemente disfrutando del silencio de la naturaleza.
Para quienes aman el deporte y las actividades al aire libre, hay muchas opciones: rutas en bicicleta, kayak, vela, paddle surf, yoga, equitación y correr por caminos rurales. Es posible solicitar el apoyo de un guía o inscribirse en eventos deportivos. La instalación está bien comunicada con las principales localidades artísticas de la región, como Aquileia, Caorle, Concordia Sagittaria, Venecia, Trieste y Udine, perfectas para excursiones culturales y días de compras o relajación romántica.
Los alojamientos ofrecen espacios exteriores como jardines, porches y terrazas, además de instalaciones accesibles en la planta baja. También se puede alquilar bicicletas, contar con servicio de traslado, lavandería, organizar excursiones en barco y participar en clases de yoga. El desayuno está incluido y se sirve cada mañana con dulces caseros, productos de panadería, mermeladas orgánicas, quesos y embutidos.
Durante el día, los huéspedes pueden disfrutar de bocadillos, meriendas o un almuerzo para llevar, o relajarse al atardecer con un aperitivo de vinos locales y tablas de embutidos. Los sabores del territorio siempre son protagonistas, con degustaciones estacionales que hacen que cada estancia sea una experiencia memorable.