En Poggiarello, el lujo se define por la tranquilidad y la autenticidad, no por los excesos modernos. Aquí, el tiempo parece detenerse, permitiendo que la paz del campo y la milenaria historia del castillo se hagan presentes. Las noches están impregnadas del aroma de las sábanas limpias, y las mañanas son acompañadas por el canto de los pájaros y el olor del mosto.
El apartamento cuenta con una habitación matrimonial y otra con dos camas individuales que no se pueden unir, una cocina equipada, una sala de estar, un baño y una terraza privada. No dispone de calefacción ni aire acondicionado, pero se pueden solicitar una cuna y una trona. Los huéspedes tienen acceso a la piscina y al parque infantil, y hay un aparcamiento gratuito no vigilado fuera del recinto. También se pueden reservar comidas y desayunos.
Ubicado en Sovicille, en el corazón de la campiña toscana, Poggiarello se encuentra a 11 km del centro de la ciudad y a 2,5 km de las tiendas más cercanas. La parada de transporte público más cercana está a 2,5 km.
El Castillo de Poggiarello tiene sus raíces en el siglo XIII, originalmente construido como una fortificación para la defensa del territorio y la conservación de las cosechas. Un documento catastral de 1387 confirma la existencia de viñedos en esa época. En el siglo XVI, la propiedad pasó a la familia Chigi Saracini, que transformó la fortaleza en una residencia señorial, añadiendo una capilla renacentista atribuida a Baldassarre Peruzzi y nuevos edificios agrícolas. En los siglos posteriores, el castillo mantuvo su función agrícola y residencial, con una producción vitivinícola continua.
Hoy en día, Poggiarello es una mansión histórica registrada en el ADSI y el FAI, que atestigua un pasado noble que se ha preservado con esmero. Ofrecer hospitalidad en este lugar significa brindar una experiencia atemporal, inmersa en la belleza de la campiña toscana, entre historia, naturaleza y tradición.