Livorno es un destino perfecto para aquellos que aman el mar, con rincones encantadores que se encuentran entre los más bellos de Italia, como los acantilados de Romito, la carretera costera, el castillo Sonnino y la torre de Calafuria.
Pero también para aquellos que prefieren una estancia menos aventurera, existen las "rocas planas" donde desde 1800 se suele nadar por puro placer. La ciudad también esconde otras bellezas para los ojos atentos, como la Fortezza Vecchia y la Fortezza Nuova, el pintoresco barrio de Venecia, atravesado por numerosos canales, con sus calles estrechas y antiguos palacios, y el sistema de canales llamado "fossi", que rodea todo el centro histórico y que aún hoy es navegable.
A poca distancia del Parque del Molino se encuentra el santuario mariano de Montenero, un lugar de fe y milagros.
El Parque del Molino, ubicado en un parque privado, es fácilmente accesible desde la salida "Montenero" de la SS1 Variante Aurelia (unos 900 metros) o con el autobús número 2 que viene de la Estación FS, con parada en la Piazza Sforzini (a unos 400 metros). Desde el parque se puede llegar al paseo marítimo a través de una pista peatonal/ciclista de unos 400 metros.