El Bed and Breakfast Nel Castello está ubicado dentro de las antiguas murallas del Castillo de Fontignano. Se encuentra a 20 km de Perugia, en el lugar donde el famoso pintor Pietro Vannucci, conocido como el Perugino (nacido en Città della Pieve), perdió la vida en 1523, dejando incompleta su última obra, La Natividad, que se encontraba sobre el arco de acceso a la tribuna del oratorio de la cofradía de la Annunziata en Fontignano y ahora se exhibe en el Museo Victoria and Albert de Londres.
El Bed and Breakfast ofrece dos cómodas habitaciones dobles, con baño privado. Cada huésped recibirá un juego de llaves para ser completamente autónomo durante su estancia, sin restricciones de horario. Las habitaciones están adecuadamente calefaccionadas según la temporada y no hay costos adicionales.
Es el lugar ideal para disfrutar de unas vacaciones tranquilas en el interior de un pequeño castillo medieval rodeado de las verdes colinas de Umbría, con una vista impresionante, donde la naturaleza es la protagonista. Aquí podrás revivir el pasado y redescubrir una fuerte conexión con la naturaleza. Ofrecemos la posibilidad de crear tu propio itinerario personalizado y encontrar la armonía entre el espíritu y el cuerpo. La zona circundante es perfecta para excursiones que te permitirán entrar en contacto con un excepcional patrimonio natural y arqueológico.
Además, para aquellos que deseen explorar las ciudades históricas y culturales de Umbría, estamos en una ubicación ideal.
La tranquilidad y el ambiente familiar que se respiran en este dulce paisaje de colinas son los mismos que se encuentran en las pinturas del famoso pintor Pietro Vannucci, el Perugino, quien fue maestro de Rafael. Su tumba se encuentra en la Capilla de la Annunziata, a poca distancia de nuestra estructura, donde podrás admirar un fresco que representa a la Virgen con el Niño. Esta pintura presenta los rasgos característicos de las obras del Perugino: rasgos delicados, mirada dirigida hacia otro lado y un fondo de las colinas de Umbría. El Perugino murió de la peste y, para evitar la propagación de la enfermedad, fue enterrado lejos del centro habitado. Posteriormente, sus restos fueron trasladados al pueblo, pero su tumba se perdió porque, al no ser religioso, no se colocó ninguna cruz o símbolo religioso sobre ella. A principios del siglo XX, durante una restauración de la Iglesia de la Annunziata, se encontraron huesos en el suelo circundante. El análisis químico y la comparación con las descripciones físicas del Perugino confirmaron a los estudiosos que se trataba del artista desaparecido. En 1940, se realizó una nueva tumba de mármol, coronada por una lápida.