MU está situado en el corazón de Aosta, una antigua ciudad de origen romano, conocida por sus numerosos restos romanos, solo superados por los de Roma misma. Sin embargo, Aosta no puede considerarse solo una ciudad romana: cuenta con una riqueza arquitectónica que abarca desde épocas medievales hasta el periodo fascista más reciente. Además de la ciudad, toda la región circundante, el Valle de Aosta, ofrece un verdadero tesoro por descubrir: arte, cultura, naturaleza y delicias gastronómicas. Castillos, museos, iglesias y antiguos pueblos alpinos se alternan con lagos, ríos y mesetas que rodean las imponentes montañas, algunas de las más altas de Europa. Los amantes del esquí y los deportes de invierno encontrarán aquí el paraíso, mientras que en verano podrán dedicarse al senderismo, los paseos y muchas otras actividades al aire libre. Por último, no faltan restaurantes y bodegas de excelencia para deleitar el paladar con delicias culinarias.