Nuestra historia se remonta al lejano 1920, cuando Eliseo y Zelinda, recién casados, abrieron su primera tiendita. Aquí vendían harina, arroz, frijoles y embutidos, y servían quesos, vino y sopas a los viajeros. Aún hoy en nuestro menú encontrarás estos deliciosos platos que han perdurado con el tiempo.
En 1950, su hija Assunta, casada con Raffaello, renovó el bar y el restaurante, especializándose en la cocina tradicional garfagnina. Aquí podrás saborear sabrosas pastas caseras, sopas aromáticas y deliciosos pasteles.
En 1978, Assunta, con la ayuda de sus hijos Franco y Mario, remodeló y redecoró todo el local, que aún conserva su encanto original. También comenzamos a ofrecer servicios de alojamiento para nuestros huéspedes.
En 2014, Elena, hija de Mario, con la ayuda de toda la familia, dio inicio a la cuarta generación de Eliseo, manteniendo intacta la tradición y las recetas de su abuela Assunta. Nos enorgullece seguir llevando adelante nuestra herencia culinaria y ofrecerte una experiencia única que te hará sentir como en tu propia casa.