A pocos pasos del centro histórico, el alojamiento permite desplazarse cómodamente a pie y acceder a tiendas, servicios y lugares de interés sin necesidad de automóvil. La atmósfera es acogedora y luminosa, con espacios bien cuidados y calefacción disponible durante los meses más fríos.
Los espacios están diseñados para ofrecer una estancia confortable: se proporciona ropa de cama y el baño cuenta con una ducha de hidromasaje, perfecta para un momento de relajación. La cocina, equipada con horno, nevera, congelador y utensilios para cocinar, permite gestionar de manera autónoma todas las necesidades diarias. Para el desayuno, hay disponible una máquina de café expreso, hervidor y tostadora, lo que facilita comenzar el día con comodidad.