Carovigno se ubica en una posición privilegiada en el corazón del norte de Salento, entre el mar Adriático y el campo pugliese, a solo unos kilómetros de la hermosa ciudad blanca de Ostuni. Su centro histórico, compacto y auténtico, está dominado por el majestuoso Castillo Dentice di Frasso, alrededor del cual se desarrollan callejones, iglesias y plazas que mantienen intacta la atmósfera del antiguo pueblo.
En los alrededores, la Reserva Natural de Torre Guaceto ofrece un paisaje virgen con playas de arena, dunas y senderos inmersos en la vegetación mediterránea, ideales para paseos, excursiones en bicicleta o días de playa en total relajación. Las aguas cristalinas y la biodiversidad marina hacen de esta área protegida un lugar perfecto para aquellos que disfrutan del esnórquel.
La zona es conocida por la calidad de sus productos agrícolas, incluyendo aceite de oliva virgen extra y vinos locales, que se pueden degustar en las masserie y en los restaurantes típicos. Desde Carovigno, también es fácil alcanzar otros destinos de interés cultural y paisajístico como Cisternino, Alberobello, Martina Franca y las Grutas de Castellana, todas a corta distancia en coche.
La cercanía al aeropuerto de Brindisi y a las principales conexiones viales hace que esta parte de Puglia sea ideal para quienes desean explorar la región con libertad, alternando entre días de playa, cultura y gastronomía.