El Lago de Ledro, situado entre el Lago de Garda y el Lago d'Idro, es uno de los lagos más limpios y naturales de Trentino. Sus aguas claras reflejan los tonos verdes de los prados y bosques circundantes. Los primeros habitantes del valle fueron los hombres de las palafitos. En el Lago de Ledro, se descubrió un pueblo palafítico de la Edad del Bronce, que contiene más de 10.000 pilares, cerámica, bronce, piedra, hueso y artefactos de madera. En 1929, los restos fueron desenterrados y ahora el Museo de las Palafitos se encuentra en el sitio de las excavaciones.
Hay muchas actividades de ocio disponibles. El entorno natural es perfecto para los deportes acuáticos como la vela, el surf, el piragüismo, el catamarán y el pedalo. También es posible dar paseos agradables alrededor del lago en total tranquilidad y seguridad. Las montañas cercanas ofrecen una amplia red de senderos con diferentes niveles de dificultad. Los excursionistas más exigentes también pueden hacer excursiones de alta montaña. Por supuesto, también hay muchas rutas de bicicleta de montaña que ofrecen itinerarios emocionantes.