Yo, en primer lugar, no aguanto los horarios limitados, especialmente para desayunar durante las vacaciones, o si hay que levantarse muy temprano por motivos laborales o logísticos de viaje.
Por eso, nuestra cocina está organizada de manera que el desayuno se pueda preparar de forma totalmente autónoma.
La máquina de café con cápsulas produce un buen espresso, el hervidor que encuentro muy práctico permite preparar té y tisanas de las cuales tenemos una amplia selección.
Para aquellos que lo prefieren, entre las bebidas no faltan el café liofilizado y el cacao para los más pequeños.
En estantes a la vista se encuentran brioches de varios sabores, croissants, diferentes tipos de galletas y tostadas, mermeladas, miel, cereales y varias opciones de muesli.
Tenemos una gran nevera provista de yogur blanco o de varios sabores de frutas, leche fresca, mantequilla, jugos mixtos y frutas de temporada.
Por supuesto, también tenemos una tostadora y pan de molde. Bandejas, tazas, cubiertos y todo lo necesario están a disposición para disfrutar del desayuno en el salón, en la habitación o en nuestra maravillosa terraza con vista al mar.