El Antiguo Borgo de Torri recibe a sus visitantes en un lugar atemporal, donde la historia medieval se mezcla armónicamente con las comodidades de la vida moderna. Nos encontramos en el corazón de la Montagnola Senese, a unos 14 kilómetros al sur de Siena, en un entorno auténtico y bien conservado, ideal para aquellos que desean experimentar la verdadera Toscana, lejos del bullicio y sumergidos en la naturaleza.
La propiedad está ubicada en uno de los rincones más pintorescos del pueblo. Se accede a través de dos arcos medievales que conducen a un antiguo patio con un horno de leña restaurado, flanqueado por logias históricas llenas de flores. El espacio exterior está equipado con mesas, sillas y sillones, perfecto para relajarse en las noches de verano, cenar al aire libre o disfrutar de momentos de tranquilidad a la luz de las velas o lámparas de aceite.
En el interior, el edificio ha sido completamente renovado respetando sus orígenes medievales y cuenta con cuatro habitaciones, todas diferentes en atmósfera y características. Los espacios conservan techos con vigas y tejas a la vista, muebles de madera maciza y detalles cuidados, ofreciendo al mismo tiempo baño privado, calefacción, televisión y conexión Wi-Fi gratuita. Cada habitación está diseñada para garantizar comodidad, privacidad y una experiencia auténtica, con vistas al pueblo, a los techos de piedra o al cercano bosque centenario. Hay una sala de desayunos ubicada en la cocina de campo, simple y funcional, además de espacios dedicados a la acogida en las habitaciones.
Durante la estancia, se pueden realizar degustaciones y aperitivos con productos típicos toscanos, elaborados con ingredientes seleccionados y de temporada, que son una expresión de la tradición gastronómica local. La hospitalidad se caracteriza por un estilo familiar y genuino, alejado del anonimato de los hoteles, donde cada huésped puede sentirse a gusto, respetado en su privacidad y libre de compartir experiencias, intereses y momentos de convivencia.
Daniela recibe a los huéspedes con sensibilidad y calidez, encarnando el espíritu más auténtico de la hospitalidad toscana. Crecida en esta casa, ha sabido valorar su historia enriqueciéndola con un enfoque abierto, atento y contemporáneo. Amante de la naturaleza, las flores y las estaciones, aporta a la gestión diaria pasión, experiencia y atención a los detalles, creando un ambiente relajado y sincero.
El borgo de Torri tiene orígenes muy antiguos y conserva una integridad rara, con una identidad que une pueblo, castillo y abadía. Durante siglos fue un monasterio y aún hoy transmite una profunda sensación de calma, llena de silencios, olores naturales, luces cambiantes y sonidos del campo. A pocos pasos del bosque centenario y no lejos del río Merse, es un punto de partida ideal para paseos, excursiones a pie, en bicicleta o a caballo.
La ubicación es estratégica para explorar gran parte de la Toscana: desde las colinas del Chianti hasta las Crete Senesi, desde la Val d'Orcia hasta la Val d'Elsa, llegando a la Maremma y las Colinas Metallifere. En poco tiempo se pueden alcanzar pueblos históricos, abadías, sitios naturales y arqueológicos, además de Siena, Florencia y el Mar Tirreno. Un lugar ideal para quienes desean descubrir una Toscana intacta y auténtica, viviendo el encanto del pasado con la comodidad del presente.