El despertar se acompaña de sabores que narran la región, con una oferta que destaca ingredientes de productores locales y preparaciones sencillas. La mesa de la mañana presenta una selección de alimentos frescos y naturales, entre los que se encuentran huevos, lácteos, miel, pan y otras especialidades relacionadas con la temporada, elegidos por su calidad y autenticidad. La atmósfera relajada convierte este momento en un agradable ritual diario, que se disfruta sin prisa, dejándose envolver por los aromas del campo y un sentido de familiaridad que hace sentir a uno inmediatamente a gusto.