La amplia oferta de hospitalidad que ha surgido en los últimos años plantea algunas preguntas: ¿es una elección improvisada o está dictada por la necesidad de encontrar una nueva profesión? La decisión de Loris y la familia Faraone de abrir su casa a los huéspedes, llamada "Villa Morghetta", no puede atribuirse a ninguna de las dos alternativas. De hecho, esta elección se tomó porque sus amigos siempre han apreciado el calor de la bienvenida que ofrecen. Es un paso que no fue dictado por la necesidad, sino que fue casi natural, gracias a su innata predisposición a la hospitalidad.
Mientras Gabriele, Dario y Luciana se ocupan de los huéspedes, Loris se dedica a la gestión de los olivares y la huerta. El hecho de que lleven verduras frescas, aceite y productos derivados del olivo a la mesa de los huéspedes no está dictado solo por motivos comerciales, sino que representa el placer de compartir, además del calor humano, también los frutos de la tierra.