En el corazón de la verde campiña italiana, la historia de "Al Buttasella" comienza en 1989 cuando Paolo, con el apoyo de su padre Emilio, transforma una vasta área verde en un paraíso ecuestre. Con árboles altos, setos y cercas para caballos, el proyecto toma forma gracias a la pasión de Paolo por la equitación y la inspiración de su instructor militar de equitación, Glauco Secchi. Así nace la Asociación Ecuestre "Al Buttasella", cuyo nombre deriva de una señal militar dada con una trompeta para ensillar los caballos de la unidad.
Paolo y Emilio, albañil de profesión, construyen un edificio rural como almacén para herramientas agrícolas, marcando el comienzo de una aventura que superaría sus expectativas. Con la aprobación del Municipio de Mortegliano, Paolo obtiene la variante para iniciar una actividad de agroturismo. Con la ayuda de la familia, da vida a una estructura acogedora que refleja su compromiso y dedicación.
En marzo de 1997, la madre de Paolo, Bruna, con el apoyo de toda la familia, inaugura oficialmente la actividad de agroturismo. Cuando Bruna decide retirarse, Paolo y su esposa Sonia toman las riendas del agroturismo, continuando gestionándolo con orgullo y pasión. Gracias a su arduo trabajo y al apoyo familiar, "Al Buttasella" se ha convertido en un lugar reconocido por la autenticidad y la calidez con la que acoge a sus huéspedes, realizando un sueño nacido de la nada y cultivado con amor.