Sumergida en la tranquilidad del Valdarno, la propiedad es una casa de campo panorámica ubicada a más de seiscientos metros de altitud, rodeada de bosques, olivares y silencios profundos. El edificio, renovado con esmero, recibe un número limitado de huéspedes para asegurar una atmósfera íntima y cómoda. Las tres habitaciones, cada una con entrada independiente, son luminosas, cuidadas en los detalles y cuentan con baño privado y conexión wifi. Los espacios exteriores, que incluyen jardín y terraza con vistas al valle, se convierten en lugares para disfrutar durante el día, entre momentos de relajación, aire fresco y horizontes amplios.